Cuando tienes dinero para invertir, es normal preguntarte: ¿dónde me conviene ponerlo?
Tal vez estás pensando en comprar un departamento. O quizá prefieres invertir en acciones, bonos, CETES o fondos de inversión. 1
La realidad es que no existe una inversión que sea mejor para todos. Cada opción tiene ventajas, riesgos y objetivos diferentes.
Por eso, antes de decidir, conviene conocer cómo funciona cada una. También es importante pensar en cuánto dinero quieres invertir, cuándo lo necesitarás y qué esperas obtener.
En este artículo veremos las diferencias entre invertir en bienes raíces y hacerlo en activos financieros. También te explicaremos cuándo puede convenir cada opción.
Invertir en bienes raíces significa comprar una propiedad con la intención de obtener un beneficio económico.
Por ejemplo, puedes comprar un departamento para:
Una de sus principales ventajas es que compras un activo físico. Es decir, tienes una propiedad que puedes usar, rentar o vender.
Pero hay algo muy importante: no todos los inmuebles son una buena inversión.
La ubicación tiene un gran peso. También importan la calidad de la construcción, los servicios cercanos, la seguridad, las vías de acceso y el crecimiento de la zona.
La plusvalía es el aumento de valor que puede tener una propiedad con el paso del tiempo.
Por ejemplo, compras un departamento en una zona que está creciendo. Con los años llegan nuevas empresas, comercios, escuelas y mejores vías de acceso.
Esto puede aumentar la demanda de propiedades.
Sin embargo, la plusvalía no está garantizada.
Antes de comprar, revisa factores como:
Comprar una propiedad solo porque “seguro va a subir de precio” no es suficiente. Hay que revisar los datos y entender el mercado.
Los activos financieros son otra forma de invertir tu dinero. 2
En lugar de comprar una propiedad, colocas tu dinero en instrumentos que pueden generar ganancias.
Algunos ejemplos son:
Cada uno funciona de manera diferente. También tienen distintos niveles de riesgo.
Por ejemplo, algunos instrumentos buscan ofrecer rendimientos más estables. Otros pueden subir o bajar mucho de precio.
Una ventaja importante es que puedes empezar con cantidades menores que las que normalmente necesitas para comprar un inmueble.
Además, muchos activos financieros se pueden vender con mayor facilidad.
Para verlo más claro, comparemos sus principales características:
| Característica | Bienes raíces | Activos financieros |
|---|---|---|
| ¿Qué compras? | Una propiedad | Un instrumento financiero |
| Liquidez | Baja | Generalmente alta |
| Capital inicial | Puede ser alto | Puede ser bajo |
| Ingreso | Renta mensual | Intereses, dividendos o ganancias |
| Plusvalía | Depende de la propiedad | Depende del activo |
| Administración | Puede requerir tiempo | Suele requerir menos tiempo |
| Diversificación | Más difícil | Más sencilla |
| Riesgo | Depende del inmueble y mercado | Depende del instrumento |
| Horizonte | Principalmente mediano y largo plazo | Puede ser corto, mediano o largo |
Como puedes ver, son inversiones muy diferentes.
Por eso, no conviene elegir solo porque una tuvo mejores resultados en determinado año.
Antes de poner tu dinero en cualquier inversión, responde estas preguntas.
Este punto es muy importante.
Si vas a necesitar el dinero en pocos meses, quizá necesites una inversión con mayor liquidez.
Un inmueble puede tardar tiempo en venderse. Primero necesitas encontrar un comprador. Después vienen la negociación y los trámites.
En cambio, algunos activos financieros pueden venderse mucho más rápido.
Todas las inversiones tienen algún riesgo. 3
Un departamento puede tener meses sin generar renta. También puede necesitar reparaciones o mantenimiento.
Una acción puede perder valor. Un fondo también puede tener periodos de pérdidas.
La pregunta es: ¿qué tanto estás dispuesto a ver subir y bajar el valor de tu inversión?
Si compras un departamento para rentarlo, puedes recibir dinero cada mes.
Pero no debes considerar la renta como ganancia total.
Debes descontar gastos como:
En los activos financieros, el ingreso puede venir de intereses, dividendos o distribuciones. Esto depende del instrumento.
Los bienes raíces suelen tener sentido cuando piensas en varios años.
Esto permite que la propiedad tenga tiempo para aumentar su valor y que puedas generar ingresos por renta.
Los activos financieros también pueden utilizarse a largo plazo. De hecho, una cartera bien diversificada puede mantenerse durante muchos años.
No tienes que elegir solo una.
Una estrategia puede ser combinar bienes raíces y activos financieros.
Esto puede ayudarte a repartir tu dinero entre diferentes tipos de inversión.
Por ejemplo:
Bienes raíces
Activos financieros
Esta combinación puede ser interesante para quienes quieren construir patrimonio a largo plazo.
Claro, la distribución depende de cada persona. Hay que considerar ingresos, deudas, ahorro, edad, metas y capacidad para asumir riesgos.
La respuesta depende de lo que estés buscando.
Si quieres liquidez y facilidad para diversificar, algunos activos financieros pueden ser una buena opción.
Si buscas un activo físico, ingresos por renta y la posibilidad de obtener plusvalía, los bienes raíces pueden ser atractivos.
Y si tienes la capacidad para hacerlo, puedes considerar ambas opciones.
Lo más importante es no invertir por moda. Tampoco porque alguien te diga que una inversión “siempre gana”.
Antes de decidir, compara números. Revisa cuánto vas a invertir, cuánto puedes ganar, qué gastos tendrás y cuánto tiempo puedes mantener tu inversión.
Si estás buscando invertir en bienes raíces, también vale la pena conocer los departamentos de GIM Living Spaces.
Sus proyectos cuentan con alta plusvalía, amenidades de lujo, materiales de calidad y una ubicación estratégica.
Estas características pueden hacer que un departamento sea una opción interesante para quienes buscan invertir en un inmueble y pensar en el largo plazo.
Invertir bien comienza con conocer tus opciones y elegir la que mejor se adapte a tus objetivos financieros.